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P: Mi hijo tiene una fiebre alta repentina de 39,4 °C en el día 4 de tomar antibióticos por amigdalitis. ¿Debemos ir al médico de inmediato?

  • Myeongchan Kim
  • hace 4 días
  • 3 min de lectura

Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD

Contenido editado por Myeongchan Kim, MD


Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.


Pregunta: Mi hijo tuvo fiebre alta durante dos días consecutivos el fin de semana, así que fuimos al pediatra el lunes. Después de dar negativo en las pruebas de COVID-19 y gripe, fue diagnosticado con amigdalitis y le recetaron antibióticos. Desde que comenzó con los antibióticos, la fiebre desapareció, pero hoy (día 4 de la medicación), tuvo un pico de fiebre repentino de 39,4 °C (102,9 °F). Hoy la dosis matutina de antibióticos se retrasó unas 4 horas. ¿Podría ser esa la razón? ¿O mi hijo podría haberse contagiado de gripe mientras tanto? No tiene síntomas como tos o secreción nasal, solo la fiebre. Si logro controlar la fiebre con antitérmicos, ¿está bien terminar los antibióticos y visitar al pediatra el sábado? ¿O deberíamos ir al hospital de inmediato?


Respuesta: Es completamente comprensible que le preocupe el regreso de la fiebre alta en el cuarto día de tomar antibióticos. Una temperatura de 39,4 °C (102,9 °F) es bastante alta, y un retraso de 4 horas en la toma de la dosis matutina no es la causa directa de este aumento repentino.


La reaparición de la fiebre durante el tratamiento de una amigdalitis podría indicar varias posibilidades:

• Los antibióticos actuales podrían no ser efectivos contra la bacteria específica que causa la infección.

• Es posible que se hayan desarrollado complicaciones, como un absceso periamigdalino.

• Existe la posibilidad de una nueva infección viral superpuesta (como la gripe).


Debe evaluar de inmediato a su hijo en busca de los siguientes signos de alarma:

• ¿El interior de la garganta está significativamente más inflamado o le duele mucho al tragar?

• ¿Tiene el cuello rígido o le resulta difícil abrir bien la boca?

• ¿Está experimentando alguna dificultad para respirar o babeo?


Le recomiendo encarecidamente que lleve a su hijo a ver a un médico hoy mismo en lugar de esperar hasta el sábado. Dado que la fiebre ha regresado después de 4 días de antibióticos, es posible que sea necesario un cambio en la medicación, y un médico debe examinar a su hijo en persona para descartar complicaciones como un absceso o una coinfección.


Mientras tanto, esto es lo que puede hacer:

  1. Administre un antitérmico (paracetamol o ibuprofeno) para ayudar a controlar la temperatura.

  2. Asegúrese de que su hijo se mantenga bien hidratado ofreciéndole abundantes líquidos.

  3. Continúe administrando los antibióticos recetados actualmente hasta que un médico le indique lo contrario.


Por favor, no espere. Busque una evaluación médica presencial hoy mismo. Si los antitérmicos no son efectivos o si su hijo presenta alguno de los síntomas graves mencionados anteriormente (rigidez en el cuello, babeo, dificultad para respirar o dificultad severa para tragar), debe llevarlo a la Sala de Emergencias (Urgencias) de inmediato.


Para obtener una guía clara y mayor tranquilidad al monitorear la salud de tu hijo, la app FeverCoach está siempre ahí para ayudarte.










 
 
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