P: La fiebre regresó justo después de recuperarse de la gripe. ¿Puede mi hijo infectarse de nuevo?
- Myeongchan Kim
- hace 3 horas
- 4 min de lectura
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.

Pregunta:
Mi hijo empezó a tener fiebre hace unos días. Inicialmente, dio negativo en la prueba de la gripe, pero al día siguiente dio positivo. Recibió tratamiento intravenoso para la gripe y tomó medicamentos para el resfriado y las alergias. Hoy fuimos al médico, quien dijo que podíamos suspender los antibióticos. Sin embargo, mi hijo tiene fiebre de nuevo en este momento.
¿Es posible volver a contagiarse de gripe de inmediato? Si hay fiebre, ¿le harán otra prueba de gripe? Mi hijo se está quedando actualmente en la casa de un pariente, y un familiar que vive allí está en su tercer día de gripe. No comen juntos, pero ¿podría mi hijo haberse contagiado de nuevo a través de él? Además, mi hijo tuvo neumonía hace un par de meses y ha estado tomando medicamentos desde entonces. Siento mucha preocupación y angustia.
Respuesta:
Es completamente comprensible que sienta angustia y preocupación, especialmente porque su hijo ha estado tomando medicamentos durante mucho tiempo tras su episodio previo de neumonía.
En cuanto a su inquietud principal: Sí, es posible volver a contagiarse de gripe.
La gripe tiene diferentes cepas (como el Tipo A y el Tipo B). Una persona puede recuperarse de una cepa y posteriormente infectarse con otra. Además, incluso si se trata de la misma cepa, un alto nivel de exposición viral antes de que el cuerpo haya desarrollado anticuerpos por completo (justo después de la recuperación) puede provocar una reinfección. Dado que hay un familiar actualmente enfermo de gripe en la misma casa, existe el riesgo de reinfección, incluso si no comen juntos.
Esto es lo que debe hacer en este momento:
Controle los síntomas: Lleve un registro de la temperatura de su hijo, la hora de las lecturas y su nivel de actividad general (como sus ganas de jugar, la ingesta de líquidos y la micción).
Fomente la ingesta de líquidos: Ofrézcale pequeñas cantidades de agua o líquidos hidratantes cada 5 a 10 minutos.
Manténgalo cómodo: Vista a su hijo con ropa ligera y mantenga una temperatura ambiente agradable. Evite métodos físicos de enfriamiento, como pasarle paños con agua tibia, ya que esto puede causar escalofríos.
Use antitérmicos (reductores de fiebre): Si su hijo está incómodo, adminístrele un antipirético adecuado para su edad y peso, asegurándose de respetar los intervalos de dosificación correctos.
Aíslelo: Mantenga a su hijo separado del familiar enfermo tanto como sea posible. Usen habitaciones separadas, ventilen la casa con frecuencia y asegúrese de que todos practiquen un estricto lavado de manos.
Cuándo acudir al médico inmediatamente:
Por favor, lleve a su hijo para una evaluación en el mismo día con un pediatra o a un centro de urgencias si nota alguna de las siguientes señales de alerta:
Dificultad para respirar o retracciones torácicas (la piel se hunde debajo o entre las costillas).
Ausencia de micción (no orina) durante 8 horas o más.
Letargo extremo, falta de contacto visual o escasa respuesta a estímulos.
Labios azulados o manos y pies pálidos y fríos.
Quejas de dolor en el pecho o dolor abdominal intenso.
Una fiebre que dura más de 24 horas o que se mantiene en o por encima de los 39.5 °C (103.1 °F).
¿Será necesaria otra prueba?
Si su hijo presenta alguna de las señales de alerta mencionadas anteriormente o tiene fiebre alta por más de 48 horas, el médico podría considerar repetir la prueba de la gripe o solicitar una radiografía de tórax.
Si se trata de una fiebre leve y fluctuante (37.5–38 °C o 99.5–100.4 °F) y su hijo sigue jugando con normalidad, podría ser simplemente la etapa final persistente de la infección viral anterior. En este caso, puede que no sea necesaria una nueva prueba inmediata.
Precaución especial respecto a los antecedentes de neumonía:
Debido a que su hijo tuvo neumonía hace unos meses y ha estado recibiendo medicación a largo plazo, debe prestar mucha atención a sus síntomas respiratorios. Si nota un empeoramiento de la tos, falta de aliento (dificultad respiratoria) o un cambio en el color de su flema, requerirá una evaluación médica en el mismo día.
En resumen, la reinfección es una posibilidad debido a la presencia de otra persona enferma en el hogar. Por ahora, concéntrese en la hidratación, en la administración de antitérmicos si el niño siente incomodidad y en la observación minuciosa de sus síntomas. Si aparece alguna señal de alerta o la fiebre persiste por más de 24 horas, busque una evaluación médica presencial de inmediato.

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