P: La fiebre de mi hijo de 31 meses subió a 39,5 °C tras una semana de fiebre intermitente. ¿Necesita un análisis de sangre?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo de 31 meses tiende a enfermarse con frecuencia. Desde hace aproximadamente una semana, ha tenido fiebre intermitente que va y viene, sin tos ni secreción nasal. Ayer, la temperatura alcanzó los 38,3 °C (101 °F). Hoy fuimos a la clínica y el médico solo observó una leve inflamación en la garganta y le recetó medicamentos, incluido un antihistamínico. Sin embargo, esta tarde la fiebre subió a 39,4–39,5 °C (103 °F). ¿Podría necesitar mi hijo un análisis de sangre?

Respuesta:
Es comprensible que se preocupe cuando la fiebre persiste durante una semana y luego aumenta repentinamente a este nivel.
Qué debe hacer en casa esta noche
Administre antipiréticos (antifebriles):
Utilice la dosificación basada en el peso del niño y no en la edad.
Paracetamol (acetaminofén): 10–15 mg/kg por dosis, O BIEN
Ibuprofeno: 5–10 mg/kg por dosis.
Verifique siempre la concentración en la etiqueta del medicamento para asegurarse de administrar el volumen correcto.
Comodidad e hidratación:
Vista a su hijo con ropa ligera y transpirable, y mantenga la habitación a una temperatura agradable.
Ofrézcale sorbos pequeños y frecuentes de agua, leche materna, fórmula o soluciones de rehidratación oral.
Evite los baños fríos o las friegas con esponja tibia:
Los métodos de enfriamiento físico (como compresas de hielo o frotar la piel con agua tibia o fría) pueden desencadenar escalofríos, lo que incrementa la temperatura corporal central y causa un malestar innecesario.
Cuándo se consideran habitualmente los análisis de sangre
Los pediatras generalmente valoran realizar análisis de sangre u otros estudios diagnósticos en circunstancias específicas:
Fiebre alta continua que dura más de 3 a 5 días sin un foco infeccioso evidente.
El niño se muestra persistentemente letárgico, débil o deshidratado, incluso después de que la temperatura baje con la medicación.
Un patrón de fiebre irregular acompañado de otros síntomas, como dolor articular, una erupción cutánea de origen desconocido o inflamación considerable.
Signos de alarma que justifican una evaluación médica inmediata
Comuníquese con su pediatra, regrese a la clínica o acuda al servicio de urgencias si observa alguno de los siguientes signos:
Escasa respuesta a estímulos: El niño permanece inusualmente decaído, irritable, letárgico o tiene dificultad para fijar la mirada, incluso tras disminuir la fiebre.
Signos de deshidratación: Ausencia de pañales mojados o micción durante más de 8 horas, llanto sin lágrimas o sequedad marcada en labios y boca.
Dificultad respiratoria: Respiración acelerada, quejidos al respirar, aleteo nasal o retracción de la piel entre las costillas o el cuello (tiraje).
Nuevos síntomas: Rigidez en el cuello o la aparición de una erupción cutánea nueva e inexplicable.
Fiebre alta persistente: La temperatura se mantiene constantemente por encima de los 39,0 °C (102,2 °F) durante la mañana, a pesar de administrar las dosis adecuadas de antitérmicos.
Por esta noche, concéntrese en mantener a su hijo cómodo mediante la administración adecuada de antitérmicos y una hidratación suficiente. Si la fiebre alta persiste mañana por la mañana o si nota alguno de los signos de alarma mencionados, lleve al niño a una consulta de seguimiento para que el médico determine si es necesario realizar pruebas de laboratorio (como análisis de sangre u orina).

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