P: Mi hijo tiene 37.7 °C de fiebre tras vacunarse ayer. ¿Debería darle antitérmicos otra vez?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo recibió ayer las vacunas contra la encefalitis japonesa y la hepatitis A. Tuvo fiebre y le administré medicamentos antitérmicos en dos ocasiones. Hoy, su temperatura se mantiene alrededor de los 37.7 °C (99.9 °F) y no baja. ¿Debería darle otra dosis de antitérmico?

Respuesta:
Una febrícula de 37.7 °C (99.9 °F) dentro de las 24 a 48 horas posteriores a la vacunación es una reacción muy común y esperada, la cual indica que el sistema inmunitario está trabajando activamente para generar protección.
A continuación, le indicamos lo que debe considerar para decidir si administrar o no medicamentos:
Trate el malestar del niño, no solo la cifra del termómetro
37.7 °C no es peligroso: La febrícula forma parte de la respuesta inmunitaria natural del organismo. No es necesario tratar únicamente el valor numérico del termómetro.
Cuándo no medicar: Si su hijo se muestra activo, juega bien, come y duerme con normalidad, no es necesario administrarle un antitérmico.
Cuándo administrar medicamentos: Considere darle otra dosis de antitérmico (como paracetamol o ibuprofeno, en la dosis adecuada para su edad) únicamente si el niño se encuentra claramente incómodo, irritable, tiene dificultades para conciliar el sueño o rechaza los líquidos.
Consejos para el cuidado en el hogar
Vístalo con ropa ligera: Vista a su hijo con una sola capa de ropa holgada y cómoda. Mantenga la habitación a una temperatura agradable y evite abrigarlo en exceso con mantas gruesas.
Mantenga una buena hidratación: Ofrézcale líquidos en pequeñas cantidades con frecuencia (como agua, leche materna o fórmula) para prevenir la deshidratación.
Cuándo consultar al pediatra
Solicite valoración médica si observa alguno de los siguientes signos de alarma:
La fiebre alcanza los 38.5 °C (101.3 °F) o más, o persiste por más de 48 horas después de la vacunación.
Su hijo se muestra inusualmente letárgico, no fija la mirada o presenta llanto e irritabilidad inconsolables.
Hay signos de deshidratación, como no mojar pañales o no orinar durante 8 horas o más.
El sitio de la inyección presenta enrojecimiento que se expande, inflamación severa o calor excesivo.
En resumen, si el niño tiene buen estado general y se encuentra tranquilo, lo más recomendable es esperar antes de medicarlo y permitir que su sistema inmunitario cumpla su función. Sin embargo, si muestra un malestar evidente o la fiebre persiste por más de 48 horas, consulte a su pediatra.

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