P: Mi hijo fue dado de alta ayer tras una neumonía por micoplasma, pero tiene fiebre otra vez. ¿Debo esperar a la cita de control?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo estuvo hospitalizado durante una semana por neumonía por micoplasma y fue dado de alta ayer. Durante la estancia hospitalaria, la enfermera nos dijo que ya no le estaban administrando antitérmicos porque la fiebre había remitido. Sin embargo, tras despertarse en casa esta mañana, la temperatura de mi hijo volvió a subir a 38,4 °C (101,1 °F). Tenemos programada una cita de seguimiento ambulatorio para pasado mañana. ¿Deberíamos volver a la clínica de inmediato hoy, o es seguro darle un antipirético y vigilarlo en casa?

Respuesta:
Puede ser motivo de preocupación ver que la fiebre reaparece tan pronto después de regresar a casa tras un ingreso hospitalario.
Tras una infección por neumonía por micoplasma, no es infrecuente que persistan febrículas o fluctuaciones de la temperatura durante unos días debido a la inflamación residual de las vías respiratorias, incluso después de que la fase aguda haya mejorado y se hayan completado los antibióticos.
Qué puede hacer en casa
Antipiréticos: Puede administrar un antitérmico adecuado para su edad y peso (como paracetamol o ibuprofeno) si su hijo se siente incómodo, irritable o tiene dolor.
Mantenerlo hidratado: Ofrézcale pequeños sorbos frecuentes de líquidos a lo largo del día (agua, soluciones de rehidratación oral o caldos suaves).
Descanso y confort: Vista a su hijo con capas ligeras y cómodas, mantenga la habitación a una temperatura agradable y fomente el reposo tranquilo.
Cuándo es seguro esperar a la cita de seguimiento
Por lo general, puede vigilar a su hijo en casa hasta la consulta programada dentro de dos días si:
La fiebre disminuye tras administrar el antipirético y su hijo se muestra más activo, animado o dispuesto a comer y beber.
La respiración se mantiene tranquila y sin esfuerzo.
Su hijo orina con regularidad y se mantiene bien hidratado.
Su estado general no es peor que en el momento del alta.
Cuándo buscar atención médica inmediata
Comuníquese con el hospital, acuda a un centro de urgencias o vaya a la sala de emergencias de inmediato si observa alguno de los siguientes signos de alarma:
Dificultad respiratoria: Respiración rápida, quejido respiratorio, aleteo nasal o hundimiento visible del pecho o las costillas al respirar (tiraje intercostal).
Cianosis: Coloración azulada o grisácea alrededor de los labios, la lengua o el lecho ungueal.
Letargo: Somnolencia extrema, dificultad para despertarlo o escasa respuesta a los estímulos.
Deshidratación grave: Incapacidad para tolerar líquidos, vómitos persistentes o ausencia de micción durante más de 8 horas.
Fiebre alta persistente: Una temperatura que supere los 39,5 °C (103,1 °F) o fiebre que no ceda en absoluto tras las dosis adecuadas de medicación.
Si su hijo se mantiene cómodo, respira con normalidad y permanece bien hidratado, puede continuar observándolo en casa y comentar este episodio febril durante su cita de control. No obstante, si se presenta algún signo de alarma o el estado general de su hijo empeora, busque atención médica presencial de inmediato.

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