P: Mi hijo de 20 meses vomitó de repente mientras dormía y no tiene fiebre. ¿Qué debo hacer ahora?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo de 20 meses estaba durmiendo plácidamente, cuando de repente empezó a dar vueltas en la cuna y vomitó. No tiene fiebre, pero le temblaban ligeramente los labios, lo cual me asustó mucho. Durante el día comió con normalidad (pan, fruta, pasta y sopa con arroz) y jugó bien. Lo único relevante es que le pusieron la vacuna contra la gripe hace dos días. Le ofrecí un pequeño sorbo de suero oral, pero me preocupa no saber qué hacer ahora. ¿Cómo debo vigilarlo y cuidarlo esta noche?

Respuesta:
Ver a su hijo vomitar de forma repentina puede ser muy alarmante. En primer lugar, mantenga la calma. Los temblores o el estremecimiento de los labios pueden ocurrir a veces justo después de vomitar debido a las náuseas, a una leve sensación de frío o al sobresalto de despertarse bruscamente.
A continuación, se detalla lo que debe comprobar en este momento y cómo manejar la situación durante la noche:
1. Evaluaciones inmediatas que debe hacer ahora
Respiración: Asegúrese de que respire con fluidez y sin dificultad, sin sibilancias, quejidos ni hundimiento del pecho o las costillas (tiraje).
Nivel de alerta: Compruebe si fija la mirada, hace contacto visual y responde cuando le llama por su nombre.
Coloración: Verifique que sus labios y uñas tengan un tono rosado saludable, y que no estén pálidos ni azulados.
Hidratación: Recuerde a qué hora mojó el pañal por última vez. Estar más de 8 horas sin orinar es un signo de deshidratación.
2. Acuda a urgencias de inmediato si:
Sus labios o su piel se ven pálidos, grisáceos o azulados, o tiene dificultad evidente para respirar.
Se encuentra excesivamente aletargado, somnoliento, cuesta despertarlo o no logra fijar la mirada.
Presenta vómitos a repetición y no tolera ni siquiera pequeños sorbos de líquido.
Pasan más de 8 horas sin mojar el pañal.
Muestra signos de dolor abdominal intenso y continuo (por ejemplo, si se lleva las manos al abdomen, encoge las piernas hacia el pecho y llora de manera inconsolable).
3. Qué hacer en casa esta noche
Reposo gástrico: No le ofrezca alimentos ni grandes cantidades de líquido inmediatamente después del vómito. Deje reposar el estómago por completo durante unos 30 a 60 minutos.
Rehidratación paulatina: Pasado ese tiempo de reposo, ofrézcale pequeños sorbos de una solución de rehidratación oral o agua; aproximadamente 1 cucharadita (5 ml) cada 5 minutos. Administrar demasiado líquido de golpe puede desencadenar un nuevo episodio de vómito.
Postura segura para dormir: Acuéstelo de lado o con la cabeza ligeramente elevada para prevenir el riesgo de atragantamiento o broncoaspiración si volviera a vomitar.
Respecto a la vacuna de la gripe: En raras ocasiones pueden presentarse síntomas gastrointestinales leves dentro de las 48 horas posteriores a la vacunación. Si no tiene fiebre y su estado de ánimo y energía se mantienen estables, en general es seguro continuar la observación en casa.
4. Cuándo acudir al pediatra por la mañana
Considere consultar o acudir al centro de salud por la mañana si:
Continúa rechazando los líquidos o se muestra inusualmente irritable.
Aparece diarrea o persisten las molestias estomacales.
Pasa más de 12 horas sin orinar.
Presenta fiebre alta o una inflamación importante en el sitio de la inyección.
Durante la noche, permanezca cerca de su hijo, ofrézcale líquidos en cantidades muy pequeñas una vez que el estómago se haya asentado y acuda a un centro de urgencias de inmediato si nota alguno de los signos de alarma mencionados.

Para obtener una guía clara y mayor tranquilidad al monitorear la salud de tu hijo, la app FeverCoach está siempre ahí para ayudarte.





