P: Mi hijo tiene un resfriado persistente, congestión y ahora fiebre repentina, dolor de cabeza y dolor ocular. ¿Deberíamos ir al pediatra o al otorrino?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo se resfrió a principios de octubre con fiebre leve. Tras un breve periodo de mejoría, reaparecieron la tos frecuente y la congestión nasal. Una radiografía mostró los pulmones limpios, pero debido a la sospecha de tosferina si los síntomas empeoraban, el médico le recetó un ciclo de antibióticos por 3 días. En la consulta de seguimiento, la tos había mejorado y los pulmones se auscultaban despejados, aunque la congestión nasal persistía y se atribuyó a rinitis y a un resfriado prolongado.

Hoy, después del preescolar, mi hijo presentó de forma repentina fiebre de 38,2 °C (100,8 °F), escalofríos, dolor de cabeza, dolor de garganta, congestión nasal intensa y dolor junto al ojo. La fiebre bajó después de medicarlo, pero me preocupa una infección de los senos paranasales (sinusitis). ¿Deberíamos llevarlo a un pediatra o a un otorrinolaringólogo? ¿Deberíamos solicitar también análisis de sangre o paneles respiratorios, dado que esto ha durado casi un mes?
Respuesta:
Es completamente comprensible sentirse frustrado cuando los síntomas respiratorios se prolongan durante casi un mes, especialmente cuando surgen manifestaciones nuevas de manera repentina.
A qué especialista acudir primero
Se recomienda comenzar con un pediatra.
Evaluación sistémica: Cuando los síntomas incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolor de garganta y dolor cerca de los ojos junto con obstrucción nasal, la sinusitis aguda es ciertamente una posibilidad. Sin embargo, también es fundamental descartar otras infecciones respiratorias sistémicas (ya sean virales o bacterianas) y sus complicaciones asociadas.
Atención integral: El pediatra es el profesional mejor capacitado para evaluar el cuadro clínico general, el compromiso sistémico y la respuesta del niño a los tratamientos previos. Si se requiere una exploración endoscópica detallada de las estructuras nasales o una intervención especializada, el pediatra podrá derivarlo directamente a un otorrinolaringólogo (ORL). Mientras que el ORL se especializa en la anatomía detallada de oídos, nariz y garganta, el pediatra cuenta con un entrenamiento específico para abordar cuadros febriles y patologías sistémicas en la infancia.
Pruebas diagnósticas: El pediatra examinará la garganta, los oídos, los senos paranasales y los ruidos respiratorios para determinar si es necesario realizar análisis de sangre o paneles virales respiratorios.
Cuidados de apoyo en el hogar
Higiene nasal: Utilice soluciones salinas nasales estériles en espray o lavados suaves, seguidos de una aspiración suave para ayudar a drenar las secreciones nasales espesas.
Hidratación y humedad: Mantenga la humedad ambiental en el hogar entre el 40 % y el 60 %, y ofrezca abundantes líquidos para mantener las secreciones fluidas.
Manejo de la fiebre: Administre medicamentos antitérmicos (como paracetamol o ibuprofeno) si el niño presenta malestar o decaimiento.
Registro de síntomas: Anote los picos de fiebre, el color de la secreción nasal y la localización exacta e intensidad del dolor ocular o facial para informar al médico durante la consulta.
Signos de alarma que requieren atención médica inmediata
Acuda de inmediato a urgencias si nota alguno de los siguientes signos:
Hinchazón, enrojecimiento o protrusión (abultamiento) visible alrededor o detrás del ojo, o alteraciones en la visión (lo que puede indicar complicaciones orbitarias graves derivadas de una sinusitis)
Fiebre alta (39 °C / 102,2 °F o superior) que persista por más de 48 horas
Rigidez de nuca, dolor de cabeza intenso o vómitos a repetición
Respiración rápida, tiraje (hundimiento del pecho o las costillas al respirar) o dificultad para recuperar el aliento
Letargo extremo, confusión o dificultad para despertarse
Lleve a su hijo a valoración con un pediatra hoy mismo para que realice una exploración física completa, determine si se trata de una sinusitis bacteriana secundaria y prescriba el tratamiento dirigido más oportuno.

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