P: Le di a mi hijo de 22 kg doble dosis de antipiréticos dos veces por accidente. ¿Necesita un análisis de sangre por daño orgánico?
- Myeongchan Kim, MD

- hace 1 hora
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Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:

Le di accidentalmente a mi hijo de 22 kg una dosis doble de antipiréticos. Le administré una combinación de ibuprofeno (10 mg) y paracetamol en polvo a las 4:00 p. m. y nuevamente a las 9:00 p. m. (un intervalo de 5 horas). La temperatura de mi hijo ha bajado significativamente de 38.7 °C a 36.0 °C. Actualmente duerme plácidamente y no parece presentar hipotermia grave.
Sin embargo, como aún es pequeño, me preocupa que esto haya supuesto una gran sobrecarga para su hígado o riñones. Seguiré controlando su temperatura corporal durante la noche, pero ¿a qué tipo de efectos secundarios debo estar atento? ¿Debería llevar a mi hijo a la clínica para hacerle un análisis de sangre a primera hora de la mañana?
Respuesta:
Comprendo perfectamente su preocupación respecto a la administración accidental de una dosis doble de los medicamentos antipiréticos de su hijo.
Evaluación de la situación actual
Es un alivio que la temperatura de su hijo se haya estabilizado, bajando de 38.7 °C a 36.0 °C. Una temperatura corporal de 36.0 °C se encuentra dentro del rango normal y no se considera hipotermia grave. Tenga la seguridad de que un solo evento de duplicación de dosis tiene muy pocas probabilidades de causar daños graves o permanentes en el hígado o los riñones de un niño.
Aspectos inmediatos a comprobar
¿Su hijo duerme cómodamente con una respiración regular?
¿El color de su piel es normal y se siente cálido al tacto?
Si lo despierta suavemente, ¿reacciona de forma habitual?
Pautas de control durante la noche
Control de la temperatura: Controle su temperatura cada 2 a 3 horas. Preste especial atención si desciende por debajo de 35.5 °C.
Hidratación: Ofrézcale pequeños sorbos de agua cada vez que se despierte.
Regulación de la temperatura: Ajuste las mantas según sea necesario para ayudarle a mantener una temperatura corporal agradable.
Cuándo acudir al médico
Por favor, busque evaluación médica inmediata si nota cualquiera de los siguientes síntomas de alarma:
Vómitos o dolor abdominal intenso.
Letargo, confusión o dificultad extrema para despertarse.
Temperatura corporal que se mantiene continuamente por debajo de 35.0 °C.
Una disminución significativa en la producción de orina.
Plan de acción para la mañana
Si su hijo se despierta actuando con total normalidad y sin ninguno de los síntomas de advertencia mencionados anteriormente, no es necesario realizar un análisis de sangre.
Anímelo a beber abundantes líquidos a lo largo del día para ayudar a eliminar el medicamento de su organismo.
Suspenda cualquier otro antipirético. Si la fiebre regresa y la medicación es absolutamente necesaria, espere al menos 8 horas desde su última dosis.
Si su hijo descansa plácidamente en este momento, intente no preocuparse demasiado. Continúe con el control nocturno y consulte a su pediatra si se presenta algún síntoma anormal o si sigue preocupado por su estado.

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