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Ronquidos en niños: señales de apnea y cuándo llamar al 911

hace 2 días
3 min de lectura

A cualquier edad, un niño que ronca con frecuencia, tiene pausas repetidas o dificultad para respirar mientras duerme, o presenta somnolencia inusual durante el día necesita una evaluación pediátrica. Los ronquidos por sí solos no permiten diagnosticar apnea del sueño, pero los síntomas recurrentes merecen atención, aunque el niño parezca estar bien cuando está despierto.

Llame al 911 si la respiración se detiene por más de 20 segundos, el niño se pone pálido, azulado o grisáceo, o tiene dificultad intensa para respirar. No espere a que pasen 20 segundos si hay otra señal de emergencia.

Un niño sentado en un sofá bosteza mientras una persona cuidadora toma notas a su lado.

Cuándo llamar al 911

Llame al 911 de inmediato si su hijo:

  • Deja de respirar por más de 20 segundos.

  • Se pone pálido, azulado o grisáceo.

  • Tiene dificultad intensa para respirar.

  • No responde o no puede despertarse normalmente.

La Academia Americana de Pediatría (AAP) indica que una pausa respiratoria de más de 20 segundos o un cambio de color a pálido, azulado o grisáceo son motivos para llamar al 911 (recurso en inglés). Una pausa más corta también puede ser una emergencia si hay cambio de color, dificultad intensa para respirar o falta de respuesta.

Si el niño no responde y no respira normalmente, o solo jadea, llame al 911 con el altavoz activado y siga las instrucciones del operador para realizar reanimación cardiopulmonar (RCP) adecuada para su edad. No retrase la ayuda para grabar un video o medir cuánto dura una pausa.

Señales para comentar con el pediatra

La apnea del sueño consiste en interrupciones repetidas de la respiración mientras se duerme. Informe al pediatra si observa:

  • Ronquidos frecuentes.

  • Pausas respiratorias repetidas, jadeos o dificultad para respirar durante el sueño.

  • Respiración ruidosa o fuerte, especialmente si se nota esfuerzo.

  • Somnolencia inusual durante el día.

  • Dificultad para prestar atención o cambios de conducta.

No necesita observar todas estas señales para pedir ayuda. Un niño puede tener problemas de atención o conducta sin parecer especialmente somnoliento. Estos síntomas también pueden tener otras causas; una lista de señales no establece un diagnóstico.

La guía de la AAP sobre apnea del sueño infantil (en inglés) recomienda informar al pediatra sobre los ronquidos frecuentes, los problemas respiratorios nocturnos y los síntomas durante el día.

¿Qué tan pronto debe buscar atención?

Comuníquese con el pediatra el mismo día si observa pausas respiratorias repetidas, jadeos o esfuerzo visible para respirar durante el sueño, aunque el niño respire cómodamente ahora. Pregunte si necesita una evaluación ese día. Si no logra comunicarse con el consultorio, use su servicio fuera del horario habitual o busque una evaluación médica urgente. Ante cualquiera de las señales de emergencia anteriores, llame al 911.

Si hay ronquidos frecuentes sin pausas respiratorias, dificultad para respirar ni otras señales de emergencia, programe una cita pediátrica pronto, sin esperar hasta un control anual lejano. Al pedir la cita, mencione la somnolencia, los problemas de atención o los cambios de conducta.

Estas recomendaciones se aplican tanto a bebés como a niños mayores. No suponga que las pausas respiratorias repetidas de un bebé desaparecerán al crecer. Si está estable y no hay señales de emergencia, comuníquese pronto con el pediatra para recibir orientación.

Qué observar antes de la consulta

Si su hijo respira cómodamente y no tiene señales de emergencia, anote:

  • Cuántas noches ronca y si también ocurre cuando no tiene resfriado ni congestión nasal.

  • Si hay pausas, jadeos, despertares repetidos o esfuerzo visible para respirar.

  • Si presenta somnolencia o cambios observados en casa, en la escuela o en la guardería.

  • Las enfermedades recientes y los medicamentos que toma.

Un video breve con sonido puede ayudar al profesional a entender lo que usted observa, pero grábelo únicamente si el niño está estable. La grabación nunca debe retrasar la atención.

Mantenga un horario de sueño regular mientras espera la evaluación. La guía de hábitos saludables de sueño de la AAP (en inglés) recomienda hablar con el pediatra sobre los ronquidos y la respiración ruidosa o fuerte. Un horario constante no sustituye la evaluación de los problemas respiratorios.

¿Qué ocurre durante la consulta?

El pediatra revisará los síntomas nocturnos y diurnos y examinará a su hijo. Según los hallazgos, puede recomendar un estudio del sueño durante la noche o una consulta con un especialista. Una grabación casera puede aportar información, pero no confirma ni descarta la apnea del sueño.

Pregunte qué síntomas requieren una llamada antes de la próxima cita y cómo dar seguimiento si continúan los ronquidos o las pausas respiratorias. El tratamiento depende de la causa y de los resultados de la evaluación.

Este artículo ofrece información educativa general y no sustituye el consejo médico individualizado. Ante una emergencia respiratoria en Estados Unidos, llame al 911.

By Sang Hyun Ahn, MD

 
 
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