P: Mi hijo ya no tiene fiebre tras la gripe, pero se queja de mareos. ¿Deberíamos ir al médico?
- Myeongchan Kim, MD

- 2 jul
- 2 min de lectura
Actualizado: 8 jul
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.

Pregunta:
Mi hijo fue diagnosticado de gripe hace un par de días y recibió tratamiento intravenoso. Al principio no se quejaba de mareos. Ayer tuvo algo de fiebre, pero su temperatura volvió a la normalidad por la noche. Su temperatura sigue siendo normal ahora, pero empezó a quejarse de mareos esta madrugada. ¿Se le pasará solo o debería llevarlo al pediatra?
Respuesta:
Es completamente comprensible que le preocupen los mareos de su hijo tras un diagnóstico de gripe, especialmente cuando se despierta sintiéndose mal en la madrugada.
Es importante evaluar los mareos de su hijo durante esta fase de recuperación de la gripe. En primer lugar, compruebe de inmediato lo siguiente:
• ¿El mareo solo ocurre al ponerse de pie o también sucede mientras está acostado?
• ¿Presenta vómitos o náuseas?
• ¿Puede su hijo beber agua?
• ¿Está plenamente consciente y alerta?
Esto es lo que puede hacer en casa ahora mismo:
Haga que su hijo se siente o se levante de la cama muy lentamente.
Anímelo a beber pequeñas cantidades de agua con frecuencia (uno o dos sorbos cada 5 a 10 minutos).
Ventile la habitación para que circule aire fresco y limpio.
Los mareos después de la gripe suelen estar causados por una deshidratación leve o por hipotensión ortostática (una caída repentina de la presión arterial al ponerse de pie). Aunque la fiebre haya remitido, mantener una hidratación adecuada sigue siendo fundamental para una recuperación completa.
Por favor, observe a su hijo de cerca hasta la mañana. Debe acudir a su pediatra en cuanto abra la clínica si el mareo persiste, si su hijo es incapaz de beber agua o si parece estar completamente exhausto. Sin embargo, si el nivel de consciencia de su hijo se altera (obnubilación), si vomita de forma continua o si es totalmente incapaz de mantenerse en pie, llévelo a la sala de emergencias inmediatamente.

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