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P: Mi hijo tiene tos leve y una ligera fiebre de 37,5 °C mientras duerme. ¿Deberíamos ir al médico por la mañana?

  • Myeongchan Kim
  • 26 may
  • 2 min de lectura

Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD

Contenido editado por Myeongchan Kim, MD


Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.


Pregunta:

Mi hijo tiene una tos leve y persistente. Antes, tuvo escalofríos leves, una temperatura de 37,3 °C y durmió más de lo habitual. En este momento, su temperatura es de 37,5 °C, pero no tiene escalofríos. Sin embargo, tose un poco mientras duerme. ¿Debería llevar a mi hijo al médico a primera hora de la mañana?



Respuesta:

Es completamente comprensible que le preocupe que su hijo tenga una tos persistente mientras duerme.



Evaluación del estado actual:

Una temperatura de 37,5 °C se considera fiebre leve (febrícula). Si su hijo actualmente no tiene escalofríos y duerme razonablemente bien, es probable que se trate de la etapa inicial de un resfriado común.


🚨 Signos de emergencia (Acuda a urgencias de inmediato si nota alguno de estos):

  • Labios pálidos o azulados, o retracciones torácicas (la piel se hunde debajo de las costillas al respirar).

  • Sibilancias, quejidos o dificultad respiratoria grave (falta de aire).

  • Dificultad para despertarse, letargo extremo o respuestas muy débiles.

  • Dolor intenso al inclinar el cuello hacia atrás.


Consejos para el cuidado en el hogar esta noche:

  • Eleve ligeramente la parte superior del cuerpo de su hijo mientras duerme (puede hacerlo de manera segura colocando una toalla enrollada o una almohada plana debajo de un extremo del colchón, en lugar de ponerla directamente debajo de la cabeza del niño).

  • Mantenga la humedad ambiental entre un 40 y un 60 % utilizando un humidificador o toallas húmedas.

  • Ofrézcale líquidos con frecuencia cuando esté despierto (agua, leche materna o fórmula).

  • Vístalo con ropa ligera y transpirable, y mantenga una temperatura ambiente agradable, idealmente entre 20 y 22 °C (68–72 °F).


Cuándo acudir al médico mañana:

  • La tos empeora progresivamente o le impide dormir por completo.

  • Escucha un silbido agudo o sibilancias cuando el niño respira.

  • La fiebre sube a 38,5 °C o más, o persiste durante más de 3 días.

  • Se niega por completo a comer o beber.

  • No orina durante más de 8 horas.


Sobre los reductores de fiebre (antipiréticos):

Con una temperatura leve de 37,5 °C, un reductor de fiebre (antipirético) no es estrictamente necesario a menos que su hijo se muestre visiblemente incómodo o adolorido. Puede considerar administrarle uno si la fiebre alcanza los 38,5 °C o más y el niño se muestra irritable.


Por esta noche, utilice los métodos de cuidado en el hogar mencionados anteriormente para ayudar a su hijo a dormir lo más cómodamente posible, y observe su estado por la mañana. Si la tos o la fiebre empeoran, o si tiene dudas sobre sus síntomas, visite a su pediatra para una evaluación presencial adecuada mañana.


Para obtener una guía clara y mayor tranquilidad al monitorear la salud de tu hijo, la app FeverCoach está siempre ahí para ayudarte.








 
 
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