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P: Mi hijo tiene amigdalitis y fiebre de 39,2 °C, pero juega bien. ¿Debo seguir dándole antipiréticos?

  • Myeongchan Kim
  • hace 2 horas
  • 2 min de lectura

Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD

Contenido editado por Myeongchan Kim, MD


Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.


Pregunta:

A mi hijo le diagnosticaron amigdalitis el domingo. A pesar de tomar antipiréticos, su temperatura sigue fluctuando entre 38,7 °C y 39,2 °C. Se queja de dolor de garganta, pero por lo demás parece estar perfectamente bien: juega y se mantiene activo. ¿Sigue siendo necesario darle antipiréticos continuamente? Mi hijo solo parece sentirse molesto y se queja de tener demasiado calor cuando la fiebre alcanza unos 39,5 °C.


Respuesta:

Es común que la fiebre persista después de un diagnóstico de amigdalitis. Afortunadamente, es una muy buena señal que su hijo juegue bien y se mantenga activo a pesar de la temperatura alta.


Cuándo administrar antipiréticos:

Si su hijo se ve cómodo y juega bien, no es estrictamente necesario administrarle un antipirético solo porque su temperatura se encuentre entre 38,7 °C y 39,2 °C. El estado general y el comportamiento de un niño son mucho más importantes que el número que marca el termómetro.


Debe considerar darle un antipirético si:

• Su hijo se muestra molesto o decaído, lo cual suele ocurrir cuando la fiebre alcanza los 39,5 °C o más.

• La fiebre le impide dormir o comer adecuadamente.

• Se queja de dolores de cabeza o dolores musculares.


Manejo de la amigdalitis en el hogar:

• Asegúrese de que beba abundantes líquidos (como agua tibia o agua con miel).

• Ofrézcale alimentos blandos y fáciles de tragar.

• Las bebidas frías o el helado también pueden ayudar a aliviar temporalmente el dolor de garganta.

• Asegúrese de completar todo el tratamiento de antibióticos recetados, incluso si los síntomas mejoran antes.


Cuándo volver al médico:

Busque una evaluación médica presencial con su pediatra si:

• La fiebre continúa por más de 3 días.

• El dolor de garganta es tan intenso que su hijo tiene problemas para tragar su propia saliva.

• Su hijo presenta dificultad para respirar o un cambio notable en su voz.


La fiebre causada por la amigdalitis suele durar de 3 a 5 días. Mientras su hijo juegue bien y se mantenga hidratado, intente no preocuparse demasiado. Concéntrese en mantenerlo cómodo y permitirle que descanse lo suficiente.


Para obtener una guía clara y mayor tranquilidad al monitorear la salud de tu hijo, la app FeverCoach está siempre ahí para ayudarte.










 
 
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