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P: Mi hijo siente frío y cansancio, pero tiene una temperatura normal de 37 °C. ¿Deberíamos ir al médico?

  • Myeongchan Kim
  • 28 may
  • 2 min de lectura

Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD

Contenido editado por Myeongchan Kim, MD


Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.


Pregunta:

Mi hijo se durmió temprano el viernes y se despertó tarde ayer por la mañana (durmió de 9 p. m. a 10 a. m.). Ayer, antes de las 5 p. m., no dejaba de bostezar y parecía cansado, así que dejé que durmiera una siesta. Se despertó alrededor de las 9 p. m., comió, se aseó y se volvió a dormir. Sin embargo, se despertó de su sueño sintiendo frío y con escalofríos. Me aseguré de mantenerlo abrigado. Le tomé la temperatura y actualmente es normal, de 37 °C (98.6 °F). ¿Debería seguir observándolo en casa o es mejor ir al hospital?



Respuesta:

Es completamente comprensible su preocupación, especialmente cuando su hijo presenta escalofríos y siente frío a pesar de tener una temperatura corporal normal de 37 °C (98.6 °F).



A continuación, le presento una evaluación de la situación actual:

• Una temperatura corporal de 37 °C se encuentra dentro del rango normal.

• Los escalofríos o la sensación de frío a menudo pueden ser una señal de alerta temprana de que la fiebre está a punto de subir.

• La fatiga excesiva y los períodos de sueño inusualmente largos también pueden ser síntomas iniciales de una infección leve.


Acciones inmediatas que puede tomar en casa:

  1. Vuelva a tomarle la temperatura entre 30 minutos y una hora después.

  2. Vístalo con ropa cómoda que lo mantenga caliente, pero evite abrigarlo en exceso con mantas pesadas. Si la fiebre comienza a subir, el exceso de abrigo puede atrapar el calor y ser peligroso.

  3. Ofrézcale agua o bebidas tibias con frecuencia para asegurarse de que se mantenga bien hidratado.

  4. Vigile de cerca su comportamiento y preste atención a cualquier síntoma que parezca fuera de lo común.


Cuándo acudir al hospital:

• Si su temperatura supera los 38 °C (100.4 °F) y se muestra muy afectado, letárgico o con dolor.

• Si muestra algún signo de dificultad para respirar, como respiración rápida o retracciones torácicas (hundimiento del pecho).

• Si parece confundido, inusualmente somnoliento o no responde.

• Si desarrolla vómitos continuos o diarrea.


Por ahora, está perfectamente bien continuar observando a su hijo de cerca en casa. Sin embargo, confíe siempre en su intuición. Si nota a su hijo muy diferente a como es habitualmente, o si en algún momento se siente intranquilo por su estado, no dude en llevarlo a un médico para una evaluación médica presencial.


Para obtener una guía clara y mayor tranquilidad al monitorear la salud de tu hijo, la app FeverCoach está siempre ahí para ayudarte.








 
 
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