P: Mi hijo de 8 años tiene febrícula por 10 días pese a los antibióticos. ¿Debemos ir a un hospital para pruebas o volver a nuestra clínica?
- Myeongchan Kim
- hace 14 horas
- 3 Min. de lectura
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo de 8 años ha tenido febrícula durante unos 10 días. Inicialmente, presentaba febrícula y congestión nasal. Visitamos una clínica local y el médico observó goteo posnasal, inflamación nasal y la garganta inflamada. Le recetaron medicamentos, incluyendo antibióticos, que mi hijo ha estado tomando durante 10 días. (Volvimos para un control a la mitad del tratamiento, y el médico indicó que la inflamación de la garganta seguía presente y que la mucosidad nasal se había vuelto más espesa).

Ahora, la congestión nasal y los demás síntomas han desaparecido, dejando solo una ligera cantidad de flema y una febrícula persistente. La temperatura corporal normal de mi hijo suele rondar los 37,3~37,5 °C, pero se ha mantenido entre 37,8~37,9 °C durante los últimos diez días.
No estoy seguro/a de qué hacer a continuación. ¿Deberíamos ir a un hospital especializado para hacerle una radiografía o un análisis de sangre, o deberíamos volver a la clínica a la que hemos estado acudiendo?
Respuesta:
Es completamente comprensible que le preocupe que la febrícula de su hijo persista durante diez días.

Resumen de la situación actual:
Su hijo de 8 años ha estado en tratamiento, incluyendo antibióticos, durante 10 días. La congestión y secreción nasal han mejorado, pero la inflamación de la garganta seguía presente en el último control, y persiste una febrícula (37,8~37,9 °C) con una ligera cantidad de flema.
Puntos de tranquilidad:
Si no hay signos de peligro o "banderas rojas"—como dificultad para respirar, cianosis (coloración azulada en la piel o los labios), letargo severo, rechazo a beber líquidos o disminución de la micción—no es necesario ir de inmediato a urgencias.
La febrícula prolongada podría deberse a una respuesta lenta a los antibióticos, a una infección viral concurrente o, con menor frecuencia, a una infección bacteriana atípica (como Mycoplasma).
Pasos recomendados para hoy:
Contacte primero a su pediatra actual: Llame a la clínica y explique: "Mi hijo lleva 10 días tomando antibióticos, pero la febrícula continúa. ¿Es necesaria una reevaluación?". El médico examinará a su hijo y determinará si se necesitan pruebas adicionales (como una radiografía de tórax o un análisis de sangre).
Prepare un registro de síntomas: Anote las temperaturas de su hijo por la mañana y por la noche, el color y la cantidad de flema, su nivel de apetito y actividad, así como los nombres y las dosis de los medicamentos que está tomando. Lleve esta información a la consulta.
Cuidados en el hogar: Asegúrese de que su hijo se mantenga bien hidratado con agua o caldos tibios. Mantenga la humedad interior entre un 40 y un 60 %. Ayude a despejar la flema ofreciéndole bebidas tibias y dándole palmaditas suaves en la espalda.
Cuándo buscar evaluación médica inmediata:
Busque una evaluación el mismo día con su pediatra, o acuda a un centro de atención de urgencias si es fuera del horario de consulta, si su hijo desarrolla alguno de los siguientes síntomas:
La fiebre aumenta a 38,5 °C o más.
Muestra signos de dificultad para respirar o retracciones torácicas (el pecho se hunde al respirar).
Se vuelve severamente aletargado o se niega a jugar.
No orina durante más de 8 horas.
Hay sangre mezclada en la flema o se produce una pérdida de peso notable.
Sobre las pruebas y traslados a hospitales:
Si acude primero a un hospital especializado de mayor nivel, tendrán que evaluar a su hijo desde el principio sin el contexto de su historial médico reciente, lo cual puede costar más tiempo y dinero. Lo mejor es visitar a su pediatra actual. Si el médico determina que la respuesta a los antibióticos actuales es insuficiente, realizará las radiografías de tórax y los análisis de sangre necesarios por su cuenta, o lo derivará directamente a un otorrinolaringólogo o a un especialista respiratorio.
En resumen, siempre y cuando no haya signos de peligro graves, programe una visita de seguimiento con su pediatra actual para que pueda evaluar la evolución de su hijo y decidir cuáles son los siguientes pasos clínicos más adecuados.
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