P: Mi hijo de 24 meses tiene fiebre que no baja de 38.3 °C a pesar de alternar medicamentos y tiene voz ronca. ¿Qué debo hacer?
- Myeongchan Kim
- 20 may
- 3 min de lectura
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo de 24 meses tiene una fiebre que no cede. Ayer, la fiebre presentaba picos cada 4 a 5 horas, así que fuimos a la clínica y nos recetaron algunos medicamentos. Actualmente, estoy alternando dos antitérmicos diferentes, pero su temperatura no baja de 38.3 °C (100.9 °F). De repente, mi hijo también empezó con tos y voz ronca. ¿Debo seguir alternando los antitérmicos y administrando el medicamento recetado para el resfriado? Estoy muy preocupada y no sé qué hacer, ya que la fiebre no cede.

Respuesta:
Es completamente comprensible que esté preocupada, especialmente debido a que la fiebre persiste y han aparecido nuevos síntomas como la tos y la voz ronca.

A continuación, le presento una evaluación de la situación actual de su hijo:
Fiebre persistente (38.3 °C) + síntomas nuevos (tos, ronquera): Esto indica que una infección está progresando activamente.
La fiebre no baja a pesar de alternar medicamentos: En realidad, esto puede ser una respuesta inmunitaria normal ante una infección.
Cambios en la voz: La voz ronca a menudo señala la posibilidad de laringitis (crup).
Esto es lo que debe hacer en este momento:
Continúe alternando los antitérmicos (reductores de fiebre), pero verifique estrictamente la dosis correcta en función del peso de su hijo y respete los intervalos adecuados:
Acetaminofén / Paracetamol (p. ej., Tylenol): Cada 4 a 6 horas.
Ibuprofeno (p. ej., Motrin, Advil): Cada 6 a 8 horas.
Aumente la ingesta de líquidos. Ofrézcale abundante agua, té tibio sin cafeína o caldos claros para mantener a su hijo hidratado.
Alivie las vías respiratorias. Use un humidificador de vapor frío en su habitación o siéntese con su hijo en un baño lleno de vapor durante 10 a 15 minutos. La humedad ayudará a aliviar la voz ronca y la tos.
Continúe con el medicamento recetado para el resfriado, pero revise la etiqueta cuidadosamente para asegurarse de que no contenga ya acetaminofén o ibuprofeno. Si los contiene, deberá ajustar la dosis de los antitérmicos adicionales para evitar una sobredosis accidental.
⚠️ Acuda a la Sala de Emergencias de inmediato si nota alguno de los siguientes signos:
Su hijo tiene dificultad para respirar, respira muy rápido o presenta sibilancias/estridor (un sonido agudo al respirar).
Su hijo pierde completamente la voz o se niega a tragar su propia saliva (babeo persistente).
La fiebre alcanza los 39.5 °C (103.1 °F) o más y no baja.
Su hijo se vuelve extremadamente letárgico, es difícil de despertar o no responde a estímulos.
Asegúrese de que su hijo sea reevaluado por un pediatra el día de mañana y vigile su respiración con frecuencia durante la noche. ¡Recuerde que el comportamiento general, la respiración y el estado de hidratación de un niño son indicadores mucho más importantes de su salud que el número exacto en el termómetro!
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