P: La fiebre de mi hijo fluctúa a pesar de tomar antibióticos para un resfriado. ¿Debemos seguir yendo al médico?
- Myeongchan Kim, MD

- 29 jun
- 3 min de lectura
Actualizado: 8 jul
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.

Pregunta:
Mi hijo está tomando antibióticos para un resfriado, pero su fiebre sigue fluctuando. Ya volvimos al médico y le recetaron un antibiótico diferente, pero la fiebre leve continúa y tiende a subir por las mañanas y por las noches. ¿Necesito volver a la clínica para obtener una nueva receta cada vez que la fiebre sube?
Respuesta:
Es completamente comprensible que se preocupe cuando la fiebre de su hijo sigue fluctuando incluso después de haber cambiado de antibiótico.
Cuándo evaluar la eficacia de los antibióticos
Por lo general, los antibióticos tardan entre 48 y 72 horas en empezar a mostrar una mejoría clínica significativa. Si recientemente ha cambiado a un nuevo antibiótico, por lo general debe observar a su hijo durante otros 2 a 3 días para ver su efecto completo. Es muy común que la fiebre fluctúe, subiendo y bajando durante este período inicial. No es necesario salir corriendo a la clínica por una nueva receta cada vez que la fiebre alcance un pico, siempre y cuando el estado general de su hijo se mantenga estable. Sin embargo, si la fiebre empeora en general o si se desarrollan nuevos síntomas, será necesaria una reevaluación por parte de su médico.
Signos que requieren atención médica inmediata
Acuda a su pediatra hoy mismo, o vaya a una clínica de atención de urgencias si es fuera del horario de consulta, si se presenta alguna de las siguientes situaciones:
• Su hijo es menor de 3 meses de edad y tiene una temperatura de 38.0 °C (100.4 °F) o superior.
• La fiebre ha durado más de 3 días sin mejoría, o está aumentando.
• Su hijo respira rápidamente, o nota que la piel se hunde debajo de sus costillas (tiraje intercostal o retracciones).
• No ha producido orina durante más de 8 horas, o tiene los labios muy secos.
• Su hijo está inusualmente aletargado, flácido o es incapaz de hacer contacto visual.
• Desarrolla dolor de oído, rigidez en el cuello o dolor de cabeza intenso.
Qué hacer en casa
Use antitérmicos para aliviar el malestar: Administre paracetamol (acetaminofén) o ibuprofeno (solo para niños mayores de 6 meses) si la fiebre le causa malestar o irritabilidad a su hijo.
Céntrese en la hidratación: Ofrézcale pequeñas y frecuentes cantidades de líquidos (agua, leche materna o fórmula). Vista a su hijo con ropa ligera y transpirable, y mantenga una temperatura ambiente agradable.
Evite el enfriamiento físico: No utilice baños de esponja con agua tibia ni compresas de hielo, ya que pueden causar escalofríos y aumentar el malestar de su hijo.
Complete el tratamiento de antibióticos: Asegúrese de administrar los antibióticos exactamente como se le indicó y termine todo el tratamiento, incluso si la fiebre desaparece.
Si su hijo no presenta ninguno de los signos de alarma mencionados anteriormente y sigue comiendo, bebiendo y jugando razonablemente bien, puede continuar con el antibiótico actual y observarlo cuidadosamente en casa durante los próximos 2 a 3 días. Si la fiebre persiste más allá de este período de tiempo, o si se siente inseguro sobre el estado de su hijo en cualquier momento, comuníquese con su pediatra para una evaluación presencial.

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