P: La fiebre de mi hijo de 30 meses subió a 40.7°C (105.3°F). ¿Debemos ir a urgencias o esperar al pediatra?
- Myeongchan Kim
- hace 1 día
- 3 Min. de lectura
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Hola, mi hijo de 30 meses ha tenido fiebre durante más de dos días. Dio negativo en la prueba de la gripe, tiene un poco de tos y secreción nasal, pero sobre todo sufre de fiebre alta. Hace unas horas, su temperatura subió a 40.7°C (105.3°F) y luego bajó a 39°C (102.2°F) después de tomar un medicamento para reducir la fiebre.

Durante nuestra visita al pediatra de ayer, el médico dijo que los pulmones y bronquios de mi hijo sonaban bien. Mencionó que probablemente se trataba de una fiebre viral que podría durar hasta tres días, y nos aconsejó esperar y hacer más pruebas si duraba más de ese tiempo, lo cual me dio algo de tranquilidad. Sin embargo, apenas 4 horas después de que la temperatura hubiera bajado a 37°C (98.6°F), volvió a subir a casi 41°C (105.8°F).
No estoy seguro de si debería llevar a mi hijo a nuestro pediatra local por la mañana o si necesitamos ir a un hospital más grande para un posible ingreso en este momento. Por favor, aconséjenme. Gracias.
Respuesta:
Debe ser muy preocupante ver a su hijo lidiar con una fiebre tan alta durante más de dos días.

[Evalúe el estado actual de su hijo]
Si su hijo presenta CUALQUIERA de los siguientes síntomas de alarma, por favor acuda a la sala de emergencias (urgencias) de inmediato:
• Dificultad para respirar (por ejemplo, hundimiento de la piel debajo de las costillas o tiraje subcostal, aleteo nasal, sibilancias).
• Dificultad para despertar, poco contacto visual o respuestas anormalmente débiles.
• Ausencia de producción de orina durante más de 8 horas.
• Vómitos persistentes o incapacidad total para retener incluso el agua.
• Rigidez en el cuello o quejas de dolor de cabeza intenso.
• Manchas rojas en la piel que no palidecen ni se vuelven blancas al presionarlas (petequias).
Si su hijo NO presenta los síntomas anteriores y es capaz de jugar o beber agua después de que el medicamento antipirético haga efecto, es seguro esperar y volver a consultar a su pediatra local por la mañana.
[Cuidados en el hogar antes de la consulta]
• Ofrezca pequeñas cantidades de líquidos (agua, bebidas con electrolitos, leche materna o fórmula) cada 5 a 10 minutos para prevenir la deshidratación.
• Vista al niño con una sola capa de ropa ligera y mantenga una temperatura ambiente cómoda de 22 a 24°C (71 a 75°F).
• No utilice toallas húmedas ni baños de esponja con agua tibia, ya que estos métodos ya no se recomiendan para las fiebres altas.
• Lleve un registro detallado de las temperaturas de su hijo y de las horas exactas en que le administró los medicamentos para reducir la fiebre, y lleve esta información con usted a la clínica.
[Qué decirle al pediatra]
Cuando vea al médico, asegúrese de destacar:
• El pico de temperatura alcanzó los 40.7°C (105.3°F) y la fiebre volvió a subir apenas 4 horas después de tomar la medicación.
• La duración total de la fiebre ya ha superado los 2 días.
• Recuérdele el examen de tórax normal de ayer y la prueba de gripe negativa, junto con la tos leve y la secreción nasal.
• Cualquier cambio notable en la ingesta de líquidos, la frecuencia de la micción y los niveles de actividad general.
[Qué preguntarle al médico]
Puede hacerle al médico preguntas específicas para aclarar los siguientes pasos:
• "Dado que hoy es el tercer día y el patrón de la fiebre es bastante severo, ¿son necesarias pruebas adicionales (como análisis de orina, de sangre o de PCR) en este momento?"
• "¿Existe la posibilidad de que los resultados de las pruebas cambien nuestro plan de tratamiento actual?"
Si su pediatra local está abierto hoy, llámelo primero para explicarle los picos repentinos de temperatura y programar una nueva visita. Si la clínica está cerrada o si es de noche, acuda a un centro de atención de urgencias local o a la sala de emergencias. En resumen: si hay señales de peligro, vaya a urgencias en este momento; si no hay señales de peligro, realice el seguimiento con su pediatra local por la mañana.
Para obtener una guía clara y mayor tranquilidad al monitorear la salud de tu hijo, la app FeverCoach está siempre ahí para ayudarte.




