P: La fiebre de mi hijo sigue en 39 °C 1,5 horas después del medicamento. ¿Debo alternar antipiréticos o esperar?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
La fiebre de mi hijo está en 39 °C (102,2 °F). Ha pasado casi una hora y media desde que le administré un antipirético, pero la temperatura no ha bajado en absoluto. No parece excesivamente aletargado ni decaído, pero ¿es seguro simplemente esperar o debería tomar otras medidas? Si la fiebre se mantiene en 39 °C, ¿debería alternar con otro medicamento para la fiebre después de 2 horas?

Respuesta:
Es completamente comprensible preocuparse cuando la fiebre se mantiene alrededor de los 39 °C (102,2 °F) a pesar de la medicación. Sin embargo, resulta muy tranquilizador que su hijo no esté excesivamente aletargado y esté tolerando el cuadro febril relativamente bien.
El objetivo principal de los antitérmicos no es necesariamente normalizar la temperatura corporal por completo, sino lograr que el niño se sienta cómodo. Esto es lo que puede hacer en este momento:
Medidas inmediatas de confort
Vestirlo con ropa ligera: Mantenga a su hijo con una sola capa de ropa holgada y transpirable. Evite arroparlo con mantas gruesas, ya que pueden retener el calor corporal.
Mantenerlo hidratado: Ofrézcale pequeños sorbos frecuentes de agua o de una solución de rehidratación oral para prevenir la deshidratación.
Mantener una temperatura ambiente adecuada: Conserve la habitación confortablemente fresca, idealmente entre 24 y 26 °C (75–78 °F).
Evitar las friegas con agua tibia o paños húmedos: Por lo general, no se recomienda aplicar paños tibios en la frente, el cuello o las axilas, ya que pueden desencadenar escalofríos, aumentar el malestar y, de forma involuntaria, elevar la temperatura corporal central.
Pautas sobre la alternancia de antipiréticos
Intervalo de tiempo: Si han transcurrido al menos 2 horas desde la primera dosis, la fiebre continúa alta y su hijo muestra un claro malestar o decaimiento, puede considerar alternar con una clase diferente de fármaco (por ejemplo, alternar entre paracetamol e ibuprofeno).
Dosificación adecuada: Base siempre la dosis en el peso actual de su hijo y no en su edad.
Llevar un registro escrito: Anote la hora, el nombre del medicamento y la dosis administrada en cada toma para asegurarse de no exceder la dosis máxima diaria de ninguno de los dos fármacos.
Cuándo acudir al médico
Busque atención médica o lleve a su hijo a un centro de urgencias si observa cualquiera de los siguientes signos de alarma:
La fiebre persiste por más de 3 días.
El niño se muestra anormalmente aletargado, débil, con marcada dificultad para despertar o flácido (hipotónico).
Hay signos de deshidratación, como rechazo total a los líquidos o no orinar durante 8 horas o más.
Presenta respiración rápida, quejidos respiratorios o dificultad para respirar (tiraje costal).
Concéntrese en el estado general de su hijo más que en la cifra exacta del termómetro. Si continúa con malestar, presenta algún síntoma de empeoramiento o si tiene dudas, consulte a un pediatra o acuda a un centro médico para una evaluación presencial.

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