P: Mi hijo tuvo secreción nasal durante una semana y ahora de repente tiene fiebre alta. ¿Podría ser una complicación?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo ha tenido secreción nasal durante aproximadamente una semana y ha estado tomando medicamentos para ello. Hoy, repentinamente presentó fiebre alta. ¿Contrajo una nueva infección o un simple resfriado puede causar fiebre alta por sí solo?

Respuesta:
Es comprensible que se preocupe cuando aparece fiebre alta de forma repentina tras una semana con síntomas de resfriado leve.
Cuando un niño ha tenido secreción nasal durante varios días y de repente presenta fiebre alta, los médicos solemos sospechar una complicación bacteriana secundaria, en lugar de un simple resfriado o un nuevo virus. Un resfriado viral leve rara vez provoca por sí solo una fiebre alta de aparición tardía. En su lugar, la acumulación de moco puede crear un ambiente propicio para la proliferación bacteriana, dando lugar a afecciones como:
Otitis media aguda (infección de oído): Muy frecuente tras un resfriado común debido a la acumulación de líquido detrás del tímpano.
Sinusitis (infección de los senos paranasales): Inflamación y proliferación bacteriana en el interior de las cavidades paranasales.
Ambas afecciones pueden hacer que la temperatura corporal se eleve a 38,5 °C (101,3 °F) o más.
Cuidados de apoyo en el hogar
Mientras vigila a su hijo, puede ayudar a mantenerlo cómodo siguiendo estos pasos:
Despejar las vías nasales: Aplique gotas o espray de solución salina nasal seguidos de una aspiración suave para retirar el exceso de mucosidad.
Fomentar la hidratación: Ofrézcale con frecuencia pequeños sorbos de agua tibia, leche materna o soluciones de rehidratación oral (electrólitos).
Mantener el confort: Vista a su hijo con ropa ligera y transpirable, y mantenga la habitación a una temperatura agradable.
Antipiréticos: Administre medicamentos para bajar la fiebre (como paracetamol o ibuprofeno, según la edad y el peso del niño) si se encuentra irritable, incómodo o con dolor.
Evitar baños fríos: No utilice agua fría ni compresas con alcohol, ya que un enfriamiento brusco puede provocar escalofríos y aumentar el malestar.
Cuándo buscar atención médica el mismo día
Debe llevar a su hijo a evaluación con un pediatra o en un centro de urgencias hoy mismo si observa alguno de los siguientes signos:
Signos de dolor de oído, como jalarse la oreja frecuentemente, llanto al recostarse boca arriba o quejas explícitas de dolor.
Fiebre de 38,5 °C (101,3 °F) o más que persista por más de 2 a 3 días.
Secreción nasal espesa que dure más de 10 días o que empeore significativamente tras una mejoría inicial.
Signos de deshidratación, como rechazo a los líquidos y no orinar ni mojar pañales durante 8 horas o más.
Signos de dificultad respiratoria, incluidos respiración acelerada, sibilancias o hundimiento notable de la piel entre las costillas o sobre la clavícula al inhalar (tiraje).
Dado que una fiebre alta de aparición tardía a menudo sugiere una infección de oído o sinusitis que podría requerir un tratamiento médico específico, comuníquese con el consultorio de su pediatra para una exploración física presencial. Si el consultorio está cerrado o el niño se muestra muy afectado, acuda a un centro de urgencias para su valoración.

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