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Seguridad infantil al jugar con frío: congelación e hipotermia

13 oct
4 min de lectura

Los niños pueden disfrutar de la nieve si se mantienen abrigados y secos, tienen supervisión adulta y hacen pausas para calentarse bajo techo. Los bebés y los niños pequeños necesitan salidas más breves y vigilancia más cercana porque pierden calor corporal con mayor facilidad. No existe una temperatura ni un límite de tiempo que haga segura cualquier salida. Si sospecha hipotermia, llame al 911. Una posible lesión por congelación necesita atención médica pronta.

Una persona cuidadora ofrece manoplas a un niño sentado en un banco dentro de un refugio cálido.

Revise el clima y mantenga la ropa seca

Antes de salir, revise el pronóstico, la sensación térmica por el viento y las alertas meteorológicas locales. El viento y la ropa mojada aumentan la pérdida de calor. Posponga el juego al aire libre durante alertas de frío extremo o de sensación térmica peligrosamente baja, y tenga cerca un lugar cálido al que puedan llegar rápidamente.

  • Vista al niño con varias capas delgadas, incluida una capa que conserve el calor y otra exterior resistente al viento y al agua.

  • Cubra las orejas, las manos y los pies con un gorro, manoplas o guantes, calcetines abrigados y botas que mantengan los pies secos. La ropa debe permitir moverse y no quedar apretada.

  • En general, los bebés y los niños pequeños necesitan una capa delgada más de la que un adulto llevaría cómodamente en las mismas condiciones.

  • Evite las bufandas largas y los cordones colgantes que puedan engancharse en los juegos del parque o en un trineo.

  • Lleve guantes y calcetines de repuesto. Cambie pronto la ropa mojada, incluso si está húmeda por el sudor.

Haga pausas regulares bajo techo antes de que el niño tenga mucho frío. Entre antes si presenta temblores persistentes, entumecimiento, dolor, cansancio inusual o ropa mojada. Un niño concentrado en jugar puede no notar estos cambios; revíselo sin esperar a que se queje.

Hipotermia: llame al 911 y abríguelo con cuidado

La hipotermia ocurre cuando el cuerpo pierde calor más rápido de lo que puede recuperarlo. Puede aparecer sin lesiones visibles por congelación. Después de estar expuesto al frío, la somnolencia inusual, la confusión, la torpeza o el habla arrastrada pueden indicar hipotermia. Puede haber temblores, pero también preocupa que deje de temblar mientras sigue frío. Un bebé puede estar demasiado quieto, tener poca energía, la piel fría o un llanto débil.

Llame al 911 de inmediato si sospecha hipotermia. No espere a medir la temperatura ni a ver si mejora. La guía de seguridad invernal de la Academia Americana de Pediatría, disponible en inglés, recomienda llamar al 911 ante esta sospecha.

Mientras llega la ayuda:

  • Lleve al niño con movimientos suaves a un lugar cálido y protegido.

  • Quite la ropa mojada y envuélvalo en mantas o ropa seca. Cubra la cabeza y el cuello, dejando la cara descubierta, y dé prioridad a abrigar el tronco.

  • Evite los baños calientes, las almohadillas térmicas, las lámparas de calor, el calor directo de una fogata y frotar o masajear los brazos y las piernas.

  • No le dé nada por la boca si está somnoliento, confundido o no puede tragar normalmente.

  • Si no responde y no respira normalmente, comience la reanimación cardiopulmonar (RCP) y siga las instrucciones del operador del 911.

Congelación: proteja la piel y busque atención médica

La congelación es una lesión causada por el congelamiento de la piel y los tejidos que están debajo. Suele afectar los dedos de las manos y los pies, las orejas y la nariz. Observe si hay piel pálida o grisácea, ardor, entumecimiento, piel que se siente dura o ampollas. La falta de sensibilidad puede ocultar la gravedad de la lesión.

Lleve al niño adentro y quite la ropa mojada y cualquier prenda u objeto que apriete la zona. Busque atención médica pronta si sospecha congelación, especialmente si hay ampollas, piel dura o dolor o entumecimiento persistentes. Si también tiene señales de hipotermia, llame primero al 911.

Si la zona podrá mantenerse caliente después, caliéntela suavemente en agua tibia, no caliente, como indica la guía de la AAP sobre seguridad en clima frío, disponible en inglés. Un adulto debe comprobar el agua con una mano no afectada; la piel entumecida no puede evaluar bien el calor.

  • No frote ni masajee la zona, no la frote con nieve y no reviente las ampollas.

  • No use almohadillas térmicas, radiadores, fuego ni otras fuentes de calor directo.

  • Evite que el niño camine sobre pies afectados por congelación, salvo que sea necesario para llegar a un lugar seguro.

  • Si la zona podría volver a congelarse, protéjala con una cubierta seca y suelta y busque ayuda médica de emergencia en lugar de descongelarla. Volver a congelarse puede empeorar la lesión.

Trineos: supervisión, casco y una pendiente despejada

Los menores de 12 años deben tener supervisión adulta al deslizarse en trineo. Los más pequeños necesitan ayuda cercana y directa; tener edad suficiente para subirse no significa que puedan evaluar una pendiente con seguridad.

Elija una pendiente suave, alejada de calles, árboles, cercas, multitudes y superficies de agua congelada. Evite las pendientes heladas y los saltos. Los niños deben usar un casco bien ajustado, ir sentados mirando hacia adelante y bajar con los pies primero. No permita que bajen de cabeza ni que enganchen el trineo a un vehículo en movimiento. Revise que el trineo no esté dañado y respete sus límites de ocupantes y peso.

Si después de un choque el niño está confundido, pierde el conocimiento o tiene dificultad para respirar, llame al 911.

Motos de nieve: respete los límites de edad

La AAP recomienda que los menores de 16 años no conduzcan motos de nieve y que los menores de 6 años nunca viajen en ellas, ni siquiera como pasajeros. Cumplir esas edades no garantiza que viajar sea seguro.

Para los niños mayores, respete las leyes locales y las restricciones del fabricante. Cualquier pasajero debe poder sentarse de forma segura y alcanzar las agarraderas y los apoyos para los pies destinados a su uso. Utilice un casco adecuado y bien ajustado, permanezca en rutas designadas, mantenga una velocidad baja y evite las calles, los cuerpos de agua congelados y las condiciones de poca visibilidad.

Antes de salir, acuerden dónde calentarse y cuándo terminar la actividad. Si hay señales de hipotermia, llame al 911; si sospecha congelación sin esas señales de emergencia, consiga una evaluación médica pronta.

Este artículo ofrece información educativa general y no sustituye la atención médica de su hijo.

By Sang Hyun Ahn, MD

 
 
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