P: Mi bebé de 10 meses tiene la voz ronca sin tos ni secreción nasal. ¿Podría ser crup o causado por el aire seco?
Actualizado: 7 sept
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:

Hola. Mi bebé de 10 meses lloró mucho el jueves y su voz de repente se volvió ronca esa noche. Fuimos a la clínica el viernes y el médico dijo que su garganta estaba un poco inflamada. Hasta ahora, no tiene tos ni secreción nasal; es solo la voz ronca. ¿Podría ser crup (laringitis)? Además, ¿puede el aire seco causar la voz ronca?
Respuesta:
Es completamente comprensible que se preocupe cuando la voz de su bebé se vuelve ronca después de un episodio de llanto.
Según la situación que describe, su bebé de 10 meses tiene la voz ronca y la garganta levemente inflamada después de llorar, sin presentar tos ni secreción nasal. A continuación, le brindo información relacionada con sus inquietudes sobre el crup y el aire seco.
Posibles causas:
Uso excesivo de las cuerdas vocales: Llorar mucho puede causar inflamación y enrojecimiento temporales en las cuerdas vocales.
Laringitis viral (crup): Aunque el crup suele ir acompañado de tos perruna (metálica) y una respiración ruidosa y aguda (estridor), a veces en sus etapas iniciales puede comenzar solo con voz ronca.
Sequedad: La baja humedad en interiores definitivamente puede irritar las membranas mucosas de la garganta y empeorar la ronquera.
Qué puede hacer en casa:
• Mantenga la humedad: Mantenga la humedad interior entre un 40 y un 60 % usando un humidificador o colgando toallas húmedas.
• Hidratación frecuente: Ofrézcale cantidades pequeñas y frecuentes de leche materna, leche de fórmula o agua.
• Descanse la voz: Trate de minimizar el llanto de su bebé manteniendo un ambiente tranquilo, relajante y silencioso.
• Inhalación de vapor: Deje correr el agua caliente en el baño para que se acumule vapor y, a continuación, siéntese con su bebé en la habitación llena de vapor entre 10 y 15 minutos (tenga mucho cuidado para evitar quemaduras con el agua caliente).
Signos de alarma a los que debe estar atento:
Busque evaluación médica de inmediato o acuda a la sala de emergencias si nota alguno de los siguientes síntomas:
• Sibilancias, estridor o un quejido al respirar.
• Retracciones (la piel debajo de las costillas o en la base del cuello se hunde con cada respiración).
• Tono azulado en los labios o en las uñas.
• Babeo o dificultad para tragar.
• Fiebre alta (100.4 °F / 38.0 °C o superior) o llanto intenso e inconsolable.
• Ronquera que dura más de 3 a 5 días sin ninguna mejoría.
Por favor, comience controlando los niveles de humedad y de hidratación en casa. Si nota algún cambio en la respiración de su bebé o si aparece algún síntoma nuevo, consulte a su pediatra de inmediato o visite una clínica de atención de urgencias local si es durante la noche o el fin de semana.

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