P: Mi bebé tiene 38.8 °C de fiebre por garganta inflamada, pero su frente no se siente muy caliente. ¿Por qué pasa esto?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi bebé tiene la garganta inflamada y fiebre. Le tomé la temperatura con dos termómetros diferentes y ambos marcaron 38.8 °C (101.8 °F). Sin embargo, su frente no se siente muy caliente al tacto. ¿Podría ser que la fiebre esté a punto de subir aún más? Es la primera vez que paso por esto y estoy muy preocupada.

Respuesta:
Puede ser desconcertante que el termómetro marque fiebre alta pero la piel de su bebé no se sienta tan caliente como esperaría.
Esto es lo que debe saber sobre esta situación:
Confíe más en el termómetro que en el tacto
Si dos termómetros distintos registraron 38.8 °C (101.8 °F), efectivamente su bebé tiene fiebre alta. Palpar la temperatura con la mano es un método subjetivo y a menudo inexacto. La temperatura de su propia mano, la temperatura ambiental de la habitación y el flujo sanguíneo cutáneo influyen en qué tan caliente se percibe la piel.
Por qué la frente puede sentirse más fresca
Cuando la fiebre está en una fase de ascenso activo, el cuerpo entra en una fase de escalofrío o vasoconstricción. Durante esta etapa, los vasos sanguíneos de la piel y de las extremidades se contraen para conservar el calor y redirigirlo hacia los órganos vitales internos. Como resultado, la frente, las manos o los pies pueden sentirse sorprendentemente frescos o apenas tibios, a pesar de que la temperatura corporal central esté significativamente elevada.
Medidas inmediatas de cuidado en el hogar:
Administre un antipirético: Suministre un medicamento para reducir la fiebre (como paracetamol o ibuprofeno, según sea adecuado para la edad de su bebé), con una dosis calculada estrictamente en función de su peso.
Mantenga un ambiente confortable: Vista a su bebé con ropa ligera y mantenga la temperatura de la habitación entre 22 y 24 °C (71–75 °F). Evite arroparlo con mantas pesadas.
Fomente la hidratación frecuente: Ofrézcale pequeños sorbos de líquidos (leche materna, fórmula o agua, según corresponda por su edad) cada 5 a 10 minutos para prevenir la deshidratación.
Cuándo buscar atención médica presencial:
Dado que su bebé presenta inflamación de garganta, debe vigilar atentamente la presencia de signos de compromiso de las vías respiratorias o de una infección grave. Acuda a una evaluación médica inmediata si observa cualquiera de los siguientes signos de alarma:
Incapacidad para tragar, babeo excesivo o rechazo total a los líquidos.
Respiración ruidosa, rápida o dificultosa (quejidos respiratorios, estridor o tiraje/retracciones intercostales).
Disminución del gasto urinario (ningún pañal mojado durante 8 horas o más).
Letargo marcado, debilidad/flacidez evidente o escaso contacto visual.
Fiebre que dura más de 3 días.
Si su bebé se muestra muy incómodo, presenta dificultad para respirar o no muestra mejoría tras la administración del antipirético, acuda pronto a consulta con un pediatra.

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