P: ¿Por qué mi hijo tiene ardor en la lengua, tos y dolor de garganta? ¿Es más que un resfriado común?
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.
Pregunta:
Mi hijo se queja de una sensación dolorosa y de ardor en la punta de la lengua. Al mismo tiempo, la tos está empeorando y dice que siente irritación en la garganta. ¿Podría ser solo un resfriado común o se trata de otra enfermedad?

Respuesta:
Escuchar a su hijo quejarse de dolor en la lengua junto con tos y dolor de garganta sin duda puede ser motivo de preocupación.
La combinación de molestias en la lengua, aumento de la tos e irritación faríngea suele deberse con mayor frecuencia a una infección viral (como el resfriado común o una faringitis viral). También puede ser consecuencia de una irritación localizada, como la respiración bucal frecuente debida a la congestión nasal, o por haber irritado accidentalmente la lengua con alimentos calientes o bebidas ácidas.
Medidas de cuidado en el hogar para aliviar a su hijo:
Ofrezca alimentos fríos y blandos: Opciones como yogur, paletas de hielo o papillas tibias resultan reconfortantes y tienen menos probabilidades de irritar la boca y la garganta.
Evite alimentos irritantes: Manténgase alejado de comidas muy calientes, saladas o picantes, así como de frutas ácidas y jugos cítricos.
Manténgalo hidratado: Fomente la ingesta frecuente de pequeños sorbos de agua a lo largo del día.
Use miel (si es mayor de 1 año): Una cucharadita de miel puede ayudar a suavizar la garganta irritada y calmar la tos. Nunca administre miel a bebés menores de 12 meses.
Favorezca las vías respiratorias: Mantenga la humedad ambiental entre el 40 % y el 60 % con un humidificador de vapor frío y utilice aerosoles o lavados nasales con solución salina si la congestión provoca que respire por la boca.
Cuándo buscar atención médica inmediata:
Acuda al médico o a un centro de urgencias de inmediato si observa alguno de los siguientes signos:
Manchas blancas, úlceras o ampollas dentro de la boca, o dificultad para tragar saliva (babeo).
Fiebre alta (38,5 °C / 101,3 °F o superior) o fiebre que dure más de 3 días.
Signos de deshidratación, como rechazar todos los líquidos o no orinar durante 8 horas o más.
Dificultad para respirar, sibilancias o hundimiento visible del pecho o las costillas al inhalar (tiraje intercostal).
El malestar en la punta de la lengua suele resolverse por sí solo en unos pocos días. Si su hijo está activo y alerta, puede beber líquidos y no presenta dificultades para respirar ni fiebre alta, por lo general es seguro manejar los síntomas en casa. No obstante, si las molestias no mejoran después de 3 a 4 días o si aparece cualquiera de los signos de alarma, consulte a su pediatra para una evaluación presencial.

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