P: Mi bebé de 10 meses tiene gripe y fiebre alta de 38-39°C que no baja. ¿Alternar antipiréticos cada 2 horas es la única opción?
- Myeongchan Kim, MD

- 24 jun
- 3 min de lectura
Actualizado: 8 jul
Revisado médicamente por Sang Hyun Ahn, MD
Contenido editado por Myeongchan Kim, MD
Esta publicación es una dramatización de una sesión de preguntas y respuestas que vivió uno de nuestros revisores médicos. Tenga en cuenta que este contenido es solo para fines informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre a un profesional de la salud calificado para cualquier problema de salud o antes de tomar cualquier decisión relacionada con su salud o tratamiento. La revisión médica se basó en la versión en inglés de esta publicación.

Pregunta:
A mi bebé de 10 meses le diagnosticaron gripe hoy. La fiebre se mantiene persistentemente alrededor de 38-39°C y no baja mucho incluso después de tomar medicamentos para la fiebre. ¿Alternar medicamentos cada dos horas es la única forma de manejar esto? Además, ¿la fiebre por gripe suele durar tanto? Mi bebé lo está pasando mal y la fiebre alta me asusta mucho.
Respuesta:
Es completamente comprensible que esté muy preocupada por la fiebre alta y persistente de su bebé tras un diagnóstico de gripe.
[Compruebe el estado actual de su bebé]
Si se presenta alguna de las siguientes situaciones, debe acudir hoy mismo a un centro de atención de urgencias o a una sala de emergencias para una reevaluación:
• Dificultad para respirar (por ejemplo, el área debajo de las costillas se hunde al respirar o hay aleteo nasal).
• Ausencia de producción de orina durante más de 8 horas o los labios están extremadamente secos.
• El bebé está extremadamente letárgico, quiere dormir constantemente y tiene una respuesta débil al despertarlo.
• Irritabilidad severa o llanto agudo que no se deba únicamente a la fiebre.
Si su bebé no presenta los síntomas anteriores, hace contacto visual cuando está despierto y bebe líquidos, aunque sea en pequeñas cantidades, puede continuar vigilándolo en casa.
[Patrones de la fiebre por gripe]
La gripe suele causar fiebres más altas (38,5–40°C) que un resfriado común, y esta fiebre puede durar de 3 a 5 días. Es muy común que los antipiréticos (medicamentos para reducir la fiebre) no bajen la temperatura por completo a la normalidad, sino que la mantengan alrededor de 37,5–38°C. Lo más importante a vigilar es el estado general de su bebé (hidratación, respiración y nivel de respuesta), en lugar de centrarse únicamente en el número del termómetro.
[Pautas para el uso de antipiréticos]
• Es mejor seguir con un solo tipo de antipirético (paracetamol/acetaminofén o ibuprofeno) y usarlo a los intervalos recomendados.
• No se recomienda de forma rutinaria alternar dos medicamentos diferentes. Sin embargo, si debe hacerlo, asegúrese de que haya al menos un intervalo de 2 a 3 horas entre la administración de los diferentes principios activos.
• Para un bebé de 10 meses, el uso de ibuprofeno es seguro. La dosis general es de 5 a 10 mg por kg de peso corporal, administrada cada 6 a 8 horas, hasta un máximo de 4 veces al día. Asegúrese de revisar la etiqueta del medicamento para conocer la concentración exacta (mg/mL) y calcular la dosis correcta para el peso de su bebé.
• Use antipiréticos solo cuando el bebé esté incómodo. No administre medicamentos cada 2 horas simplemente para eliminar la fiebre.
[Qué hacer en casa]
• Vista a su bebé con una sola capa ligera de ropa y mantenga la temperatura de la habitación agradable (alrededor de 22–24°C).
• Ofrézcale pequeñas cantidades de agua, leche materna o fórmula de manera frecuente, cada 5 a 10 minutos.
• No use paños tibios ni baños fríos, ya que esto puede causarle escalofríos y hacer que el bebé se sienta más incómodo.
• Si su médico le recetó un medicamento antiviral (como Tamiflu), asegúrese de completar todo el tratamiento exactamente como se le indicó.
[Cuándo volver al médico]
Por favor, consulte a su pediatra o visite una clínica de atención de urgencias si:
• La fiebre dura más de 5 días, o desaparece por completo y luego vuelve a subir drásticamente.
• La respiración se vuelve rápida o sibilante.
• El bebé rechaza los líquidos y no ha orinado durante más de 8 horas.
• El bebé sigue letárgico y no establece contacto visual.
Vigile de cerca la hidratación y respiración de su bebé, y no dude en buscar atención médica presencial si siente que su estado está empeorando.

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